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Virtus Albillo Mayor, el mejor blanco de la Ribera del Duero en los premios Decanter

Esta valoración refuerza la apuesta de Bodegas Virtus, en Aldeyuso, por la capacidad de guarda de una uva blanca histórica.

El vino Virtus Albillo Mayor 2020, de Bodegas Virtus (Aldeyuso, DO Ribera del Duero) acaba de entrar en el podio de los mejores blancos de España gracias a los 97 puntos y medalla de platino logrados en los premios Decanter, una de las revistas especializadas más relevantes a nivel internacional.

Virtus Albillo Mayor reivindica el valor histórico de esta uva blanca en Ribera del Duero, está elaborado con una selección exhaustiva de cepas viejas de albillo mayor procedentes de municipios de Burgos y Soria plantadas a más de 900 metros de altitud sobre suelo calizo, con el objetivo de trabajar en vinos de larga guarda.

El vino hace la fermentación espontánea en barricas de roble francés a baja temperatura, seguida de una crianza prolongada con sus lías de más de dos años en barricas de roble francés. Una parte del vino, cría durante 7 meses en contacto con las pieles en ánforas de cocciopesto.

Según Decanter Virtus Albillo Mayor 2020 es “una impresionante muestra de clase, con una elegante contención mineral en nariz. En boca, de textura cremosa, aparecen preciosos matices de frutos secos, como macadamia y anacardo, sostenidos por una acidez seria y persistente, que alarga el final con un toque vibrante de mandarina.”

Bodega Virtus además de su actividad de enoturismo en Valladolid, está llevando a cabo una nueva experiencia enoturística llamada “Virtus en blanco”, en la que se puede descubrir todo sobre el proceso que esconde el premiado vino Virtus Albillo Mayor, además de catarlo junto con el resto de vinos de la bodega. 

Virtus, el caballo ganador de la Ribera del Duero

Bodegas Virtus nació de la historia de dos pasiones. La primera de ellas son los caballos. Don Mariano, militar de caballería, inculcó el amor y la admiración por estos animales a sus hijos y nietos desde niños.

La segunda pasión es el vino. En 1986, Paloma Escribano hizo realidad su sueño de crear una bodega en Ribera de Duero bajo su visionaria perspectiva de sostenibilidad y respeto por la materia prima, en ausencia de productos químicos. Esto le llevó a ser una de las primeras mujeres viticultoras en la región y pionera en liderar una bodega boutique.

Con el castillo de Peñafiel como testigo, en un microclima formado por el Río Duratón y los cerros calizos que actúan como guardianes del duro clima continental, transcurre ésta historia que resurge para contar al mundo un bonito relato de larga tradición familiar.

De la vinculación entre el caballo y el vino surgió un matrimonio con cinco hijos, Iñigo López de la Osa Escribano tomó el relevo generacional de la bodega en 2012

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