Bienvenido a la revista digital de Empresa Agraria
 

El seguro agrario en Castilla y León cerró el pasado año con casi 90 millones de euros en indemnizaciones, ¿qué nos depara el 2026?

La primavera ya está aquí y a la vista de cómo se han desarrollado los dos primeros meses del año, cabe preguntarse qué ocurrirá a partir de ahora. Por el momento, este año ya hemos vivido el paso de un tren de borrascas que, si bien en Castilla y León su impacto ha sido muy contenido, ha destacado al invierno por su intensa actividad tormentosa. Además, en los últimos tiempos la llegada de esta estación no es garantía de habernos librado de las heladas, ya que abril y, a veces, mayo pueden ser meses engañosos.

Es habitual que el mes de marzo marque el inicio de una cierta inestabilidad meteorológica y que las tormentas se vuelvan cada vez más frecuentes. De ahí que todos miremos al cielo con dos deseos claros: el primero, que siga lloviendo, que no frenen en seco las precipitaciones, que no tengamos que volver a hablar de sequía, pero que lo haga sin generar problemas, es decir, de manera controlada, sin más inundaciones ni desbordamientos, y alternando con días soleados y tranquilos. El segundo deseo, sin duda, es que no haya pedrisco.

Recordamos que en 2025 fue precisamente en el mes de marzo cuando comenzaron a producirse las reiteradas tormentas que llevaron al pasado año a cerrar con récord nacional de indemnizaciones (530 millones de euros) y superficie afectada (más de un millón de hectáreas) por daños ocasionados por estos fenómenos, sobre todo pedriscos.

Las tormentas del pasado año provocaron daños por valor de 53 millones de euros en la región

En el caso de Castilla y León, las indemnizaciones se elevaron hasta los 89 millones de euros por los daños ocasionados sobre una superficie declarada de casi 400.000 hectáreas. En concreto, 53 millones de euros corresponden a siniestros provocados por los constantes fenómenos tormentosos sufridos en Castilla y León, especialmente entre el 30 de abril y 30 de julio con episodios de pedrisco a diario en algún punto de la geografía castellanoleonesa.

Respecto a las producciones, las de cultivos herbáceos fueron las más afectadas, con 47 millones de euros abonados (prácticamente el doble de lo que se pagó en 2024) por siniestros en algo más de 360.000 hectáreas. A continuación, la uva de vino, con 8,8 millones en indemnizaciones (principalmente por pedrisco), y daños en más de 16.000 hectáreas.

Por su parte, los seguros pecuarios registraron siniestros por valor de 29,2 millones de euros, un 33% más que el año anterior, con 9,8 millones abonados a ganaderos de vacuno, 5,6 millones a explotaciones de aviar y 13,6 millones en la línea que compensa los gastos derivados de la retirada y destrucción de animales muertos en la explotación.

El resto de las indemnizaciones, hasta completar el total, corresponde a productores asegurados en líneas de seguro como forrajeros, hortalizas, o forestales, entre otras.

Ahora, es el momento para proteger las producciones frente al pedrisco

A través de módulos específicos para este tipo de siniestros, o con los llamados módulos complementarios que permiten ajustar la cobertura asegurada de acuerdo con las expectativas de producción, ofreciendo mayor seguridad. Estos módulos complementarios son especialmente útiles para los productores que, tras contratar un seguro en otoño, ven que sus cosechas superarán las expectativas iniciales. Si temen que las tormentas primaverales y el pedrisco puedan arruinar una campaña excepcional, pueden contratar un seguro adicional para asegurar su producción, protegiéndola de posibles daños de última hora.

El seguro de cultivos herbáceos es el que cuenta con más peso en la región (no en vano Castilla y León es su principal zona de producción junto a Castilla-La Mancha, Aragón, Andalucía y Cataluña). El módulo P, que cubre los daños provocados por los riesgos de pedrisco, incendio y riesgos excepcionales por parcela, lo que significa que en el momento en el que ocurra un siniestro, la cobertura se realiza por parcela y por lo tanto la indemnización se calculará igualmente a nivel de parcela. Además, el seguro incluye una garantía a la paja de cereales de invierno que cubre los riesgos citados anteriormente.

De la misma forma, también está abierto el periodo para contratar el seguro de uva de vino en su modalidad de primavera que, hasta el 30 de abril, ofrece coberturas frente a pedrisco y los riesgos excepcionales de fauna silvestre, incendio, inundación-lluvia torrencial, lluvia persistente y viento huracanado. Además, si contratas antes del 25 de marzo permite incluir la helada y la marchitez fisiológica entre sus garantías.

También, cabe destacar el seguro de cultivos industriales no textiles, que cubre los daños que se produzcan en las cosechas de remolacha azucarera (que hasta el 10 de abril se puede contratar incluyendo el riesgo de no nascencia), pero también de otros cultivos como el lúpulo y la adormidera.

No comments

Sorry, the comment form is closed at this time.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies