Entrevistamos a Manuel Robles, Gerente de Ferticenter – Grupo DELSO
DELSO es una compañía líder en la comercialización de fertilizantes, con una trayectoria en el sector que se remonta a 1978. En la actualidad, es referente en la fabricación de fertilizante compactado, con una capacidad de producción superior a las 150.000 toneladas anuales.
Cuenta con una amplia red de empresas comerciales, logísticas y de producción propia en países como España, Portugal, Francia, Italia, Marruecos y Angola.
En DELSO incorporan los últimos avances en técnicas de fertilización a través de su centro de investigación y de gamas de soluciones de alta tecnología, más eficientes y respetuosas con el medio ambiente, con el objetivo de maximizar el rendimiento de cada cultivo.
Para analizar los nuevos retos en fertilización agrícola, hemos conversado con Manuel Robles, gerente de Ferticenter en el Grupo DELSO.
DELSO acaba de renovar su imagen corporativa. ¿Qué objetivo se pretende conseguir?
La decisión de unificar todas las marcas bajo DELSO responde a una estrategia clara de fortalecimiento de nuestra identidad y posicionamiento. En un sector técnico y profesional como el agroindustrial, la confianza está estrechamente ligada a la reputación, y concentrar toda la actividad en una sola marca nos permite consolidarla de forma coherente y continua.
Este modelo aporta mayor claridad al mercado, simplifica la comunicación y refuerza la eficacia de nuestras acciones de marketing, permitiendo que cada nuevo desarrollo se beneficie del valor ya construido. DELSO actúa así como un eje común que integra toda la actividad del grupo y proyecta una identidad sólida, profesional y reconocible.
DELSO tiene un compromiso con Castilla y León. ¿Qué presencia mantenéis en la región?
Castilla y León es una región estratégica por su peso agrícola y ganadero, y por ello hemos destinado una parte muy relevante de nuestros recursos a esta comunidad. A nivel logístico, contamos con infraestructuras clave como el puerto de Santander, con 20.000 m² de almacenaje y muelle propio, así como otras posiciones portuarias y almacenes interiores en Valladolid y Palencia, que nos permiten responder con agilidad en momentos clave de campaña.
En cuanto a producción, una parte muy importante de nuestra capacidad industrial se localiza en Castilla y León. Destacan la fábrica de Fertigran en Burgos, vinculada al sulfato amónico, y nuestra planta de compactación en Osorno (Palencia), desde donde fabricamos NPK convencionales y a medida, además de realizar mezclas, inhibición y tintado. Todo ello nos aporta una gran flexibilidad y cercanía al agricultor.

¿Qué papel juega la I+D+i en la identidad de DELSO?
La I+D+i es esencial para afrontar los retos actuales del sector agrícola. En DELSO trabajamos en soluciones que permitan al agricultor mejorar la rentabilidad y el manejo de sus explotaciones, alineadas con las nuevas normativas y con criterios de sostenibilidad.
Nuestras líneas de investigación se centran en mejorar la absorción de nutrientes, reducir pérdidas de fertilizantes, desarrollar bioestimulantes complementarios al abonado y avanzar en soluciones basadas en microorganismos que favorezcan la salud del suelo y del entorno radicular.
Uno de sus objetivos es la producción propia con baja huella de carbono. ¿Cómo lo consiguen?
Avanzar hacia una producción con menor huella de carbono es uno de nuestros ejes estratégicos. Para ello utilizamos materias primas de menor impacto ambiental, optimizamos los procesos productivos y desarrollamos fertilizantes más eficientes en campo, que permiten ajustar dosis y mejorar el aprovechamiento por parte del cultivo. Todo este trabajo se apoya en sistemas de trazabilidad y cálculo de huella de carbono alineados con estándares internacionales como la ISO 14067.
¿Qué representa el producto SAS G·3?
SAS G·3, sulfato amónico sostenible, es una innovación tecnológica única en Europa que refleja nuestra capacidad de desarrollo. Se caracteriza por una granulometría uniforme de 3 mm y una alta esfericidad, que garantizan una distribución homogénea en campo. Además, se fabrica mediante procesos eficientes y con materias primas sostenibles, lo que permite ofrecer una solución eficaz y respetuosa con el medio ambiente.
Europa apuesta por fertilizar con menos nitrógeno. ¿Cómo se puede lograr sin perder rendimiento?
El nitrógeno es un nutriente esencial pero muy difícil de gestionar por su movilidad y sus pérdidas. Reducir dosis sin una estrategia adecuada suele comprometer el rendimiento. Por eso, en DELSO planteamos un enfoque integral suelo-planta, actuando tanto sobre el fertilizante como sobre la salud del suelo.
Apostamos por regeneradores de la actividad microbiana y por tecnologías propias que reducen las pérdidas y mejoran la eficiencia del nitrógeno, permitiendo aplicar menos cantidad con mayor eficacia y cumpliendo las exigencias europeas.
Otra línea de negocio son los bioestimulantes. ¿Qué cultivos se benefician de estas soluciones?
Nuestro catálogo de bioestimulación es muy amplio y está diseñado para mejorar el rendimiento en distintos cultivos y situaciones. Ofrecemos soluciones para mejorar la absorción de nutrientes, mitigar el estrés abiótico, mejorar la calidad de la cosecha y favorecer la estructura y salud del suelo.
Estas soluciones están registradas para la mayoría de cultivos extensivos, leñosos y hortícolas, con dosis y usos específicos, lo que nos permite dar respuesta a los principales problemas del agricultor.
El equipo humano es uno de los grandes activos de DELSO. ¿Cómo lo definiría?
Nuestro origen familiar se refleja claramente en la cultura de la empresa. Apostamos por un entorno cercano, donde las personas se sienten parte activa del proyecto. Esto se traduce en equipos muy cualificados, comprometidos y con una clara vocación de servicio, que contribuyen cada día a seguir ofreciendo productos y soluciones de alto nivel.