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Variedades de KWS de Colza y Centeno Híbrido, dos alternativas a tener en cuenta

Ambos presentan varios beneficios agronómicos y económicos dentro de nuestras explotaciones

Desde ya hace unos años KWS SEMILLAS IBERICA pone a disposición de los agricultores semilla de máxima calidad, de variedades tanto de colza híbrida y como de centeno híbrido.

Estos dos cultivos son muy interesantes para los agricultores de Castilla y León y de otras comunidades autónomas de España ya que pueden lograr incrementos en el rendimiento en zonas de suelos de menos calidad-caso del Centeno Híbrido- o ser una alternativa de rotación rentable en las explotaciones tanto de secano como de regadío, como es el caso de los dos cultivos. Ambos cultivos presentan beneficios agronómicos y económicos dentro de nuestras explotaciones que intentaré describir en este artículo.

La colza, un cultivo ideal para favorecer el control de malas hierbas

Comenzando por el cultivo de la Colza, sabemos que por su raíz pivotante nos va a mejorar la estructura del suelo rompiendo la posible suela de labor que tengamos en nuestras parcelas. Además, nos permitirá aprovechar nutrientes que han sido lixiviados a capas más profundas del suelo, que los cereales no van a poder hacer uso de los mismos, por tener una raíz menos profunda que la Colza, y así evitando que se pierdan.

En aspectos agronómicos nos aporta otra serie de ventajas no menos importantes. Es un cultivo ideal para favorecer el control de malas hierbas de hoja estrecha como son el Bromus sp., la avena loca o el vallico utilizando herbicidas anti-gramíneos. Es importante hacer un control temprano sobre estas hierbas o sobre los rebrotes de cereal que podamos tener en la parcela, si no, las plantas de Colza en las zonas con mayor concentración de estas hierbas pueden verse muy afectada.

Al ser un cultivo de una familia diferente al de la mayoría que podemos tener en la explotación, vamos a poder interrumpir los ciclos de las plagas que tenemos en los cereales, disminuyendo así el daño de las mismas en las parcelas dónde tenemos rotación con Colza. Este factor es muy importante en las zonas dónde los daños causados por Zabro van siendo cada vez más importantes. Cuando sembremos cereal detrás de parcelas que vienen de colza, y especialmente, si hemos tenido colzas con mucha vegetación, hay que vigilar los campos en los primeros momentos, ya que el rastrojo de la Colza puede servir como refugio para algunas plagas, como puede ser el gusano de alambre.

Además de las ventajas agronómicas, la Colza nos ofrece beneficios económicos y de planificación de las tareas en nuestra explotación. Económicamente con la Colza podemos lograr una rentabilidad superior a la de un cereal y las siembras al realizarse más pronto nos permiten ir adelantando tareas para llegar a sembrar todos los cultivos en sus momentos óptimos.

En secano el cultivo de la Colza es más complicado que en regadío. El lograr una nascencia correcta, con 35 – 40 plantas/m2, significará que tenemos más de la mitad del camino hecho, a falta de que las lluvias acompañen, claro está. Conseguir que tengamos humedad suficiente para su nascencia a finales de agosto, septiembre y a principios de octubre para garantizar su implantación, que en los últimos años se está convirtiendo en algo bastante difícil. Nuestra recomendación es realizar su cultivo sobre parcelas que vengan de barbecho, ya que el suelo lo podemos tener suficientemente preparado para el momento de siembra y con menos precipitaciones lograremos tener una correcta implantación del cultivo.

En regadío el problema de la nacencia lo tenemos superado al poder realizar riegos. Lo que se nos puede presentar como desafío en las parcelas de regadío es la gestión de los restos del cultivo, la paja y la semilla. Para lograr desarmar bien el rastrojo, bastará con esperar a que los palos de las plantas estén lo suficientemente secos y pasar un rodillo para romperlos, de esta manera se reducirán a pequeños trozos que no nos crearán problema alguno para realizar las posteriores labores. Para gestionar las semillas que se nos quedan en el campo, la recomendación es no realizar ninguna labor sobre el rastrojo, salvo el pase con un rodillo, para no enterrar las semillas y que cuando tengamos lluvias éstas puedan germinarse y así eliminarlas. Al ser de muy pequeño tamaño, aunque estén sin enterrar, son capaces de germinar, y en cambio sí realizamos una labor profunda, sin haberse germinado estas semillas, y las enterramos en el suelo podemos tener problemas de rebrotes de colza durante varios años.

Centeno híbrido, rusticidad y capacidad productiva

El Centeno Híbrido es un cultivo más implantado y más conocido por todos los agricultores, especialmente por aquellos de zonas de secano con potencial de rendimientos medio-bajo. Es un cultivo que se adapta perfectamente a las características de esas explotaciones, siendo un cereal más con el cual rotar nuestras parcelas o bien destinarlo a parcelas con menor calidad de suelo o que puedan tener mayores problemas de hierbas, especialmente Bromus. Junto con el trigo y el triticale tiene herbicidas registrados para controlar esta complicada mala hierba que cada vez está más presente, generando mayores dificultades de control.

Variedades de KWS de Centeno hibrido

Al tratarse de un cereal que podemos empezar a sembrar a mediados de octubre, una semana antes que el trigo de invierno, podremos ir realizando labores y adelantar la siembra de las parcelas que destinemos a este cultivo.

La característica por la que siempre se ha conocido el Centeno es por la rusticidad que presenta y la capacidad que tiene de adaptarse a parcelas dónde otros cereales no son capaces. Al ser un cultivo híbrido la capacidad productiva frente a variedades línea, se ha visto incrementado considerablemente, pero a su vez, ha conseguido conservar su principal ventaja, la rusticidad. Por ello año a año sigue ganando superficie y se ha establecido como un cereal más en la rotación, sembrándose en parcelas de mejor calidad o incluso en algunas de regadío.

El abonado que requiere este cultivo lo podemos asemejar al que necesita una cebada de invierno, pero teniendo en cuenta también la calidad de las parcelas. Como he dicho antes el Centeno Híbrido suele ir sembrado en las parcelas de menor calidad de la explotación, por lo cual, si aplicamos el mismo abonado nitrogenado que a una parcela de mayor calidad, el estrés que podrá sufrir el cultivo si tenemos falta de agua será mayor. Por ello siempre se recomienda aportar menos abonado nitrogenado a las parcelas sembradas de Centeno Híbrido, pero nunca no aplicar nada. Con la aplicación del nitrógeno buscaremos, además de una mayor producción, un mayor ahijamiento de las plantas y contar con un número elevado de potenciales hijos por metro cuadrado. Cuando llegue el momento la propia planta se regulará en función de las condiciones que tengamos y producirá las espigas acordes a las mismas.

Alfonso Martín

Autor: Alfonso Martín. Agroservicio de Cereales y Colza de KWS Semillas Ibérica.

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