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Entrevista a Juan Ramón Alonso, presidente de AVAC

“La Agricultura de Conservación se debería incentivar por los beneficios agroambientales que reporta”

¿Qué es la Asociación Vallisoletana de Agricultura de Conservación (AVAC)?
Es una asociación sin ánimo de lucro fundada por cinco agricultores vallisoletanos en 2002 con la idea de divulgar la Agricultura de Conservación. Una técnica surgida en Sudamérica y América del Norte que empezaba a calar a finales de los años 80 en España. Esta idea empezó a desarrollarse en nuestra comunidad y decidimos crear este grupo de encuentro para aprender e intercambiar impresiones.

¿Desde cuándo es presidente y por qué se presentó?
El presidente y uno de los fundadores, Jose Antonio Rodríguez, que en paz descanse, tras varios años en el cargo decidió dejarlo porque quería dedicarse por completo a su explotación. Varios de los socios me pidieron que me presentara por ser un agricultor representativo de la zona de Tierra de Campos, que practicaba la siembra directa y que cumplía un poco con el perfil medio de los socios. Aunque al principio dude por no saber si iba poder compatibilizar el cargo con mi trabajo, al final, decidí dar un paso adelante con el compromiso del resto de socios de ayudarme a compaginarlo con mi actividad. Así fue, y desde el 2008 soy el presidente de esta asociación que ha ido creciendo año a año hasta los 140 socios actuales.

¿Cuáles son los objetivos de esta asociación?
Divulgar la Agricultura de Conservación, una concepción diferente y alternativa a la agricultura convencional. Crear un entorno para acoger aquellas personas que tienen inquietud por esta técnica enfocada en el respeto del medio ambiente, la conservación del suelo, la reducción de insumos y el ahorro económico.

¿Cómo es el perfil de los socios de AVAC?
El perfil medio son agricultores punteros, de lo mejor de la provincia, casi todos con una formación técnica avanzada. Con una mente muy abierta y que han dado un paso importante para cambiar a algo nuevo. Siempre están interesados por aprender cosas diferentes y aplicarlas.

¿Qué actividades realizan?
Realizamos entre tres y cuatro jornadas anuales que abordan distintas áreas de lo que es la agricultura de conservación: maquinaria, control de malas hierbas, abonado, manejo, nuevas tendencias, etc. También solemos realizar varias visitas a campos de ensayo para ver las últimas novedades.
Además, junto con la Feria de Valladolid y la Revista Empresa Agraria organizamos una jornada técnica en la Feria Agraria que tiene mucha aceptación.
Otra de las actividades que realizamos es visitas a Congresos sobre Agricultura de Conservación o jornadas que se realizan por toda España.

¿Parte del futuro de la agricultura y de la PAC pasa por la práctica de la agricultura de conservación?
Totalmente, desde hace tiempo, las ideas que defiende esta técnica tienen más protagonismo en las reformas que se van haciendo. Nosotros solemos decir que en el mundo el que contamina paga y el que descontamina cobra y esto es una realidad cada vez más presente en Europa. Creo que se debería incentivar económicamente esta práctica como se ha hecho con otros sectores por lo que beneficia al medio ambiente y supone de ahorro económico e insumos.

Ahondando más en su labor como agricultor. ¿Cuáles son las características de su explotación?
Es una explotación media de secano en Tierra de Campos, en Medina de Rioseco, en plena estepa cerealista. La pluviometría es escasa y las opciones de cultivo muy limitadas que se circunscriben a una rotación típica de cereal (trigo o cebada), leguminosas (vezas o guisantes), cereal, oleaginosas (girasol o colza) y cereal.
Es un terreno fuerte, arcilloso, que tiene sus ventajas e inconvenientes, muy agradecido cuando llueve en primavera como este año y complicado cuando tenemos una campaña seca.

¿Por qué empezó hacer siembra directa?
Siempre he sido muy inquieto y pronto me interese por esta forma de practicar la agricultura. Durante mis estudios en INEA ya nos hablaron de la Siembra Directa que se practicaba en Argentina y fuimos a ver aquí algunas explotaciones que la realizaban con maquinaria muy rudimentaria.
Captó mi atención y cuando tomé las riendas de la explotación, al dejarlo mi padre, me lancé a ella. Un año antes hice alguna incursión, aunque no plenamente porque aunque mi padre era muy abierto de mente, le costaba ver las ventajas tras tantos años de laboreo tradicional. Eso si cuando tomé el relevo me dio total libertad.

¿Es partidario de dedicar toda la explotación a agricultura de conservación o no?
Toda la explotación. Puedes probar dos o tres años en un aparte para ver si te convence, pero una vez que has tomado una decisión es para hacerla en la explotación al completo.
Como es una técnica relativamente nueva surgen muchos problemas que hay que ir solucionado con la experiencia de varios años: malas hierbas, avatares mecánicos, técnicos, ya que no es lo mismo sembrar en seco que en húmedo, por poner un ejemplo. Es un aprendizaje de varios años que no se consigue con una campaña. Pero al final compensa.

¿Qué diferencia hay entre agricultura de conservación, siembra directa o mínimo laboreo?
Sembrar directamente, que no es lo mismo que hacer siembra directa es fácil, solo hay que echar la semilla y sembrar. La Agricultura de Conservación requiere ir haciendo el año anterior determinadas prácticas como hacer una rotación adecuada, realizar una labor de arado vertical, localizar el abono en el surco junto con la semilla, picar la paja, etc.
El mínimo laboreo tiene su aceptación, pero no soy partidario. La Siembra Directa debe tener al menos un 40% de cubierta vegetal densa que evite la erosión aérea e hídrica y gestionar bien la rastrojera con paja abundante.

¿Es un agricultor purista de la agricultura de conservación que solo cree en eso, o es partidario de que algún año hay que arar si es necesario por determinadas causas?
Hacerlo de manera periódica porque sí, sin una causa justificada, para mí no tiene sentido. Te puedes ver obligado a ello por problemas de compactación del suelo por haber realizado una mala gestión del terreno y haber tenido que entrar en húmedo. En ese caso, habría que hacer una labor vertical que descompacte sin invertir perfiles en cuanto lo detectemos. Pero si no hay un motivo justificado no lo haría.

¿Qué mensaje le gustaría mandar a los lectores de la Revista Empresa Agraria?
Los agricultores que practicamos agricultura de conservación somos gente muy capacitada ya que es una práctica que requiere técnica y conocimientos, más complicada incluso, que la agricultura convencional.
Enamorados de nuestro trabajo, en ningún caso somo vagos como se ha querido dar a entender en algún momento. Somos personas entregadas, que, si tuvieran que volver arar, dejarían de trabajar. Agricultores que por encima de todo quieren preservar el suelo y conseguir una mayor rentabilidad.
Agricultura de Conservación se debería incentivar por los beneficios agroambientales que reporta”

¿Qué diferencia hay entre agricultura de conservación, siembra directa o mínimo laboreo?
Sembrar directamente, que no es lo mismo que hacer siembra directa es fácil, solo hay que echar la semilla y sembrar. La Agricultura de Conservación requiere ir haciendo el año anterior determinadas prácticas como hacer una rotación adecuada, realizar una labor de arado vertical, localizar el abono en el surco junto con la semilla, picar la paja, etc.
El mínimo laboreo tiene su aceptación, pero no soy partidario. La Siembra Directa debe tener al menos un 40% de cubierta vegetal densa que evite la erosión aérea e hídrica y gestionar bien la rastrojera con paja abundante.

¿Es un agricultor purista de la agricultura de conservación que solo cree en eso, o es partidario de que algún año hay que arar si es necesario por determinadas causas?
Hacerlo de manera periódica porque sí, sin una causa justificada, para mí no tiene sentido. Te puedes ver obligado a ello por problemas de compactación del suelo por haber realizado una mala gestión del terreno y haber tenido que entrar en húmedo. En ese caso, habría que hacer una labor vertical que descompacte sin invertir perfiles en cuanto lo detectemos. Pero si no hay un motivo justificado no lo haría.

¿Qué mensaje le gustaría mandar a los lectores de la Revista Empresa Agraria?
Los agricultores que practicamos agricultura de conservación somos gente muy capacitada ya que es una práctica que requiere técnica y conocimientos, más complicada incluso, que la agricultura convencional.
Enamorados de nuestro trabajo, en ningún caso somo vagos como se ha querido dar a entender en algún momento. Somos personas entregadas, que, si tuvieran que volver arar, dejarían de trabajar. Agricultores que por encima de todo quieren preservar el suelo y conseguir una mayor rentabilidad.

Escrito por

Periodista especializado en información agraria. #Agricultura, #Ganadería y pizcas de social media. @enripalomo en Twitter. Narrando desde @EmpresaAgraria

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