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Comienza el periodo para contratar los seguros de otoño

Agroseguro promueve de nuevo una bonificación del 5% para los agricultores que hayan contratado (módulos 1 ó 2 en secano) en la anterior cosecha y ahora lo renueven en las condiciones que marca esta línea de seguro

Si dedicamos un momento a recordar cómo se ha comportado –y aún lo hace a estas alturas de año- la meteorología durante 2021, no hay duda de que está siendo uno de los más complicados de nuestro periodo más reciente. Las primeras semanas del año sirvieron de presagio de una realidad ciertamente inesperada: nevadas copiosas, heladas históricas, las -desgraciadamente- ya habituales tormentas de pedrisco, olas de calor, temporales de viento… y siempre, la sombra de la traicionera sequía que, si bien no hace acto de presencia de manera generalizada desde 2019, puede reaparecer en cualquier momento con el afán de destruir el trabajo de los agricultores y ganaderos.

El sistema español de Seguros Agrarios Combinados, ante esta situación realidad climática tan complicada, ofrece cobertura al sector agrario frente a los daños causados en las producciones agrícolas y ganaderas. Los efectos del cambio climático, ponen de manifiesto la conveniencia de proteger las explotaciones con un seguro agrario que permita hacer frente a estas situaciones, y ayude a nuestros agricultores a afrontar el futuro con mayor seguridad. Es la mejor herramienta a su alcance para que el futuro de su trabajo no dependa de la buena o mala suerte del pronóstico del tiempo.

En este contexto, y tras un arranque de año repleto de fenómenos meteorológicos adversos, el otoño ha llegado a nuestras tierras. Y con él, se abre el periodo para contratar el seguro de cultivos herbáceos para la cosecha 2021, una herramienta fundamental de protección de producciones tan importantes para el sector primario español como el trigo, la cebada, la avena, el centeno, el arroz, el girasol, el maíz, el garbanzo, la lenteja o la judía, entre otros cultivos. Ahora es el momento de las opciones del seguro que ofrecen cobertura frente a la sequía, un fenómeno que, de forma más o menos severa, se ha venido repitiendo hasta representar el riesgo que, junto con los pedriscos, más daños ha generado en los últimos años.

Los efectos de la sequía

La sequía ha sido una de las principales preocupaciones de los productores de cultivos herbáceos, especialmente en Castilla y León. Si echamos la vista atrás, los años 2005 y 2012 dejaron indemnizaciones de más de 100 millones de euros en este cultivo, a nivel nacional. Pero no fue algo excepcional, porque los periodos de sequía son recurrentes, y reaparecen cada vez con más frecuencia.

Cinco años después, en 2017 un encadenamiento de fuertes periodos sin precipitaciones, heladas intensas y pedriscos generalizados, dejó indemnizaciones de 230 millones en cultivos herbáceos extensivos, con 1,7 millones de hectáreas afectadas. Castilla y León fue la región más afectada, con una indemnización de casi 160 millones de euros (casi el 70% del total nacional). De esa cifra, más de 138 millones de euros compensaron daños por sequía, lo que supone cerca del 90% de lo que registró la comunidad para los cultivos herbáceos extensivos.

Poco tiempo después, el año 2019 vino marcado por una nueva sequía, de carácter moderado, que elevó la siniestralidad de los cultivos herbáceos extensivos hasta los 91 millones de euros, y de nuevo con Castilla y León como la comunidad autónoma más castigada con casi el 65% del total nacional de indemnizaciones. En 2021, en menor medida, también ha dejado siniestro con, por ejemplo, más de 15.000 hectáreas de girasol siniestradas en Castilla y León por no nascencia.

Junto a la sequía, el pedrisco ha sido el otro riesgo que ha marcado el devenir de los siniestros en 2018, 2020 y 2021, con más de 183 millones de euros en el conjunto de los tres años, y fechas de ocurrencia cada vez más tempranas en prácticamente toda España.

Por tanto, el total de indemnizaciones abonadas a los agricultores asegurados en los últimos cinco años por daños en cultivos herbáceos supera los 500 millones de euros en el total nacional. Casi el 60% (más de 290 millones de euros) corresponden a Castilla y León.

Estas cifras de siniestros e indemnizaciones, no han supuesto un obstáculo para que Agroseguro haya mantenido el plazo para el abono de las indemnizaciones. En concreto, se mantienen, de media, a los 30 días desde la tasación por parte del perito, de forma que, frecuentemente, el productor asegurado recibe el ingreso antes del periodo en que hubieran recibido el pago por su producción de no haber sufrido siniestro.

Bonificación del 5%

Para el plan 2021 de Seguros Agrarios, Agroseguro promueve de nuevo una bonificación del 5% para los agricultores que hayan contratado (módulos 1 ó 2 en secano) en la anterior cosecha y ahora lo renueven en las condiciones que marca esta línea de seguro. El pasado año, el 75% de los agricultores a nivel nacional que aseguraron su producción de cultivos herbáceos se beneficiaron de esta bonificación, un porcentaje que se eleva a más del 80% si nos fijamos en Castilla y León.

La promoción del seguro de cultivos herbáceos entre los agricultores es un objetivo importante del sistema español de Seguros Agrarios Combinados, teniendo en cuenta la relevancia que tiene dentro del sector primario y para el conjunto de la economía nacional. En los últimos años, el valor de la producción asegurada en los últimos años ha superado los 3.500 millones de euros. En concreto, para la última cosecha se suscribieron más de 132.000 pólizas de seguro que dieron cobertura a una superficie de 4,8 millones de hectáreas y a una producción de 19 millones de toneladas a nivel nacional.

El 40% del volumen nacional de esta línea de seguro, corresponde a Castilla y León, con más de 51.000 pólizas para la cosecha anterior, más de 2 millones de hectáreas aseguradas, una producción de 7,9 millones de toneladas y un capital asegurado que supera los 1.446 millones de euros. Pero no es el único seguro que ahora se puede suscribir y que es de máxima importancia para la realidad agraria de la región. El otoño es el momento de asegurar otras producciones relevantes en nuestro sistema productivo y nuestra cesta de la compra, como son la uva de vino, el olivar, los frutos secos… así como la remolacha o el lúpulo, muy presentes en el campo castellanoleonés. Por tanto, los próximos meses son determinantes para garantizar la tranquilidad de los agricultores y ganaderos en 2022.

 

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